Blog de Leonarda

Por leonarda - 30 December, 2011

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Honduras tiene sed…

Posteado por leonarda el 30 December, 2011

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De justicia, de paz, del cese de la impunidad, la violencia y la corrupción…

El 2011 fue un año difícil y convulso para los hondureños, sobre todo por los altos niveles de inseguridad que tenemos en el país.

El año  concluyó sin medidas contundentes para la depuración de la Policía Nacional, y mucho menos para superar la impunidad por medio de un Poder Judicial que imparta justicia igual para todos y un Ministerio Público coherente con su labor y despolitizado.

El cierre del año no pudo ser peor, fue como una puñalada certera en el corazón de la patria, que debe doler a cada hondureño, con  el anuncio del  retiro de 158 voluntarios del Cuerpo de Paz, debido a los altos niveles de inseguridad y el artículo publicado por un prestigioso medio estadounidense como es The Washington Post que califica al país de asesino y  señala que San Pedro Sula se está convirtiendo en  la Ciudad Juárez de Centroamérica.

¿País asesino? Claro!! Cuando el propio Estado asesina a sus hijos y permite tanta impunidad a través de instituciones débiles incapaces de dar respuesta a tanta criminalidad desatada. Esto se ha ido de las manos, lo único que nos ofrecen es que nos encarcelemos más colocando inclusive portones en la calle. ¿Hacia dónde vamos con esto? No hay respuesta.

Ya no  se puede seguir derramando sangre, 82.1 homicidios por cada 100,000 habitantes, “la mayor tasa per cápita”, es una cifra que nos deja en la peor de las evidencias, ya que pareciera que vivimos en guerra abierta y eso es lo que parecen las emergencias de nuestros centros asistenciales, como si fueran hospitales de guerra y eso se ha venido advirtiendo desde hace varios años, pero nadie puso atención. Hoy sufrimos las amargas consecuencias de vivir con permanente miedo, y eso no es vida.

Increíble pero hemos ido cediendo  nuestros derechos  de libre locomoción, por ejemplo, y nos hemos encerrado para que los delincuentes se paseen por sus anchas por todo el país, ya hasta nuestros pueblos que eran lugares apacibles hoy son presa de la delincuencia.

Y no digamos nuestras ciudades, si San Pedro Sula se le está viendo desde afuera como la nueva Ciudad Juárez,  Tegucigalpa (nuestra capital) acaba de aparecer en una noticia internacional entre las ciudades más peligrosas de América Latina.

En el país, según datos del Observatorio de la Violencia se producen 20 muertes diarias, de las cuales una es mujer. Porque ahora las muertes también tienen rostro femenino.

El país tiene sed, hambre de justicia, no de venganza, de paz, de tranquilidad, pero vivimos tiempos difíciles, y posiblemente no vendrán tiempos mejores, sino peores, y debemos estar preparados.

Como dice el salmista, que así “Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas”, así claman nuestras almas, colmadas de sed.

Desde que se produjo el cobarde asesinato  de don Alfredo Landaverde, a quien admiré por su valentía y su coraje para enfrentar el crimen organizado y a la policía corrupta,  he seguido el accionar de su esposa, doña Hilda Caldera, me sorprende la paz que irradia, su mensaje, porque como bien dice, Honduras es un país de gente noble, que merece una mejor suerte y si todos luchamos y nos unimos por rescatarlo, pero si solo se nos ocurre salir huyendo, habremos perdido la batalla, mejor nos sentamos y esperamos ser la próxima víctima.

Ahora cuando todos nos hacemos nuevas metas, promesas, es el momento de hacer un alto y reflexionar, el llamado sería para que todos desde nuestras propios espacios hagamos algo. La Iglesia debe salir al lado del pueblo y no solo pedir por la paz, ser solidaria, servir al prójimo, estar del lado del desposeído, clamar, arrodillarse, pero también demandar justicia, respeto, denunciar las injusticias, desenmascarar a los que nos han conducido al borde del precipicio.

Los jóvenes y las mujeres, que están entre los blancos de la violencia, tampoco debemos quedarnos inmóviles. Los jóvenes perdieron su libertad, y que ahora solo son puras añoranzas, en un mundo que ya no ofrece oportunidades, donde hay incertidumbre, pero la juventud siempre ha librado y ganado enormes batallas. Le incitaríamos como decía nuestro héroe nacional,  Francisco Morazán, por ser  “… la llamada a dar vida a este país”, a no perder las esperanzas, los sueños, las utopías.

La comunidad universitaria (UNAH), de la mano de la sociedad  civil, ha comenzado una lucha, que no debe claudicar, y que la sociedad debe continuar apoyando hasta el final.

Honduras entera  debería estar en alerta frente a la clase política y la empresarial, para pedir un alto a los engaños de las campañas (políticas) y castigar con el voto a los de siempre  que se niegan a dejar el poder para continuar usurpándonos el país que es de todos. Honduras requiere de hombres y mujeres visionarias, que la amen, dispuestos a dejar el pellejo por rescatarla.

Nadie, ningún hondureño que ama a su patria, debería quedarse inmóvil ahora. Es el momento de accionar, ¡más bien,  ahora es tarde!

Aunque la llegada de un nuevo año no significa precisamente que como por arte de magia las cosas van a mejorar, pero sí, al menos, tomamos la palabra al Gobierno en el sentido que está prometiendo medidas contundentes para eliminar, por ejemplo, las extorsiones o impuesto de guerra como se está anunciando en la televisión.

Leonarda Andino. Máster en Comunicación y Tecnología Educativa. Periodista Independiente. Leonardaandi@yahoo.com

3 Comentarios

  1. Marco Eberhard

    Por fin alguin que escribe la verdad….

  2. fernando vazquez

    HOLA ME DA GUSTO SABER DE SUS COMENTARIOS ADEMAS ERES MI ADMIRADORA NUMERO UNO, TIENES TWITER?
    BESITOS MI REINA.

  3. A. Raudales

    La justicia no llega sola, los crimenes no se acabaran, el narcotrafico continuara con su irremediable ola de terror, los hondureños estamos condenados a sufrir las consecuencias de ser gobernados por un presidente rodeado de ineptos y malintencionados compatriotas a quienes solamente les interesa hacerse ricos en cuatro años y retirarse a disfrutar su botin viviendo como ricos el resto de su vida. No cabe duda el presente gobierno ha vendido nuestra patria a los narcotraficantes, ellos son los que gobiernan y poco a poco estan matando a quienes tratan de evitar su avance. Esta claro que la droga con su enorme capital se a infiltrado no solamente en la policia, ellos han comprado funcionarios y altos ejecutivos de nuestro corrupto gobierno. No se combate el narcotrafico, el negocio esta en unirse a el, eso es lo que han hecho civiles y militares hasta llevarnos a una situacion de terror y temor. Para lograr salir de esta terrible y tragica situacion, primero es importante salir a las calles a pedir la renuncia de quienes nos gobiernan, esos que nos han puesto en manos de los sicarios, maras y narcotraficantes, luego declarar de una vez por todas la guerra en contra de quienes han hecho de nuestra patria un campo de batalla donde solo ellos ganan. Somos ocho millones de hondureños, ellos son muchos menos. Si logramos unirnos y en las proximas elecciones depositamos nuestro voto a favor de quien no represente ese grupo de granujas que toda su vida han buscado la presidencia para beneficiarse y no para beneficio de nuestro pueblo, entonces estaremos en capacidad de combatir esa delincuencia que nos tiene a todos encerrados en nuestras casas.

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