Blog de Leonarda

Por leonarda - 13 September, 2012

envie un E-mail al autor

¿Cuáles ciudades modelo?

Posteado por leonarda el 13 September, 2012

(0)

De nuevo me sumo a la condena contra los malos hondureños, que han negociado nuestro territorio. ¡!Claro que son traidores a la patria!!

Lamento que muchos políticos, que porque estamos cerca de un proceso electoral, y que aprobaron el proyecto de las llamadas Zonas Libres de Desarrollo o Ciudades Modelo, ahora se rompen las vestiduras proclamando falsos arrepentimientos.

No dejemos que la historia los juzgue, juzguémoslos ya, ahora mismo.

Por eso, vuelvo a compartir el artículo que escribí en aquel momento. Porque lo aprobado para Honduras, en nada tiene que ver con una ciudad modelo.

Escuchando la polémica que se ha generado en torno al proyecto de reforma constitucional para la creación de las “Ciudades Modelo” aprobado “sin tocar tablita” en la Cámara Legislativa, me he dado a la tarea de hacer algunas indagaciones.

Lo encontrado realmente es interesante.

En esa búsqueda me topé con un artículo de Fernando Sánchez de la Universidad Federal Fluminense (Brasil) y Rosa Moura y del Instituto Paranaense de Desenvolvimiento Económico y Social de Brasil, respectivamente, publicado en la Revista Eure (Vol. XXXI, N° 939).

Este artículo se centra alrededor de dos ciudades modelo: Curitiba capital del Estado de Paraná en Brasil y Singapur una Ciudad Estado, el país más pequeño del sudeste asiático.

Una Ciudad Modelo es aquella que inspira orgullo en los ciudadanos y confianza en los inversionistas, dice la publicación.

Es una ciudad sustentable. Digna de ser imitada.

Son ciudades “modelos en soluciones urbanísticas de movilidad y transporte, en programas ambientales de eficiencia energética, en preservación de áreas verdes y reciclaje de residuos, en la capacidad de organizar mega eventos o en planificación estratégica” entre otros aspectos.

Señalan como en la Conferencia Mundial sobre Ciudades-Modelo, realizada en Singapur en abril de 1999, prevaleció la idea de ciudad-modelo mucho más como resultante del ejercicio de una gestión urbana que vuelve a “optimizar la competitividad con prioridad en los intereses colectivos”.

En ese sentido “en la clasificación de ciudad-modelo, los expositores apuntaron las siguientes condiciones: a) preparación para la vida en comunidad, con la recalificación del diseño urbano y la universalización de servicios; b) garantía de la movilidad y de la accesibilidad a partir de sistemas de transporte público; c) uso y ocupación del suelo junto a una variada estructura funcional; d) valoración de la atractividad urbana a partir de la identidad y cualidad ambiental; e) existencia de una base económica sostenible; f) organización funcional y tecnológica para la realización de negocios; g) capacidad de articulación e intercambio de prácticas innovadoras con otras ciudades y comunidades; h) participación comunitaria en las decisiones; i) acuerdos entre el sector público y el privado; y j) planificación continuada y transparencia en la gestión”.

Los estudiosos indican que el proceso de transformación de una ciudad en modelo supone tiempo y una estrategia actualizadora. No basta una primera enunciación para la consagración definitiva.

Los casos de ciudades-modelo antes citados, efectivamente son dignos de ser imitados: Curitiba genera el PIB más alto de la región sur de Brasil y el tercero mayor a nivel nacional ($7,890.00).

Está entre las cinco mejores ciudades para invertir en América Latina. Tiene una de las mejores infraestructuras del país solo por detrás de Sao Paulo y Río de Janeiro y se le ha conferido el título de “Ciudad Innovadora”.

En el caso de Singapur, esta pequeña isla es un gigante en la Península de Malasia ya que es el cuarto centro financiero más importante del mundo.

Tiene uno de los PIB per cápita más alto del mundo. Es una economía de mercado libre con un entorno abierto, con un parque industrial de 43 millones de metros cuadrados.

Sin embargo, habría que analizar detenidamente qué es lo que se está planteando con tanta vehemencia para Honduras, ya que las discusiones han ido en torno inclusive a si se violentaría la soberanía nacional al concesionar territorios para determinadas actividades.

Como bien han indicado los estudiosos las ciudades-modelo son el resultado de una cuidadosa planificación.

En las polémicas que se han generado hemos escuchado como algunos opinan que tendremos ciudades con crecimiento alrededor de zonas miserables, porque en Honduras, en el último decenio, la pobreza en vez de reducirse se incrementó.

Además, el país está sumido en una ola de violencia y criminalidad sin precedentes. San Pedro Sula y Tegucigalpa, ya se ubican entre las ciudades más peligrosas del mundo.

Es que en realidad la historia de Honduras está plagada de hechos en los que el territorio nacional se otorgó a cambio de nada, ya que no se nos dieron ni “las migajas que caen de la mesa”.

Las concesiones es una práctica que la encontramos aún en época de la Reforma Liberal (1876) de Marco Aurelio Soto y Ramón Rosa, el primero en calidad de Presidente otorgó estos privilegios a las compañías mineras, de las que era uno de sus socios, por lo que esto habría sido una de las causales del fracaso del proyecto reformista.

Esas prácticas continuaron en los gobiernos que asumieron el poder a principios del siglo XX y durante la dictadura de Tiburcio Carías (1933-1949) cuando este entregó el país a las compañías bananeras, sin que estas cumplieran lo pactado.

Sergio Ramírez citado por el Doctor José Antonio Funes en una completa y exhaustiva investigación que dio como resultado el libro “Froylán Turcios y el Modernismo en Honduras” al referirse a la situación de los países centroamericanos a principios del siglo XX indica que “ya para entonces los países centroamericanos pertenecen a la United Fruit Company y a la Vaccaro Brothers Comapny que deponen presidentes, compran diputados, derogan y emiten leyes y encienden guerras. Son las banana republics”.

Definitivamente lejos de lo que ha sucedido en países de la región como Costa Rica que ya para 1920 había alcanzado estabilidad política, Honduras estaba sumida en cruentas guerras civiles, en una lucha por el poder.

Al país le ha faltado ser gobernado por verdaderos estadistas, planificadores, que visualicen una mejor nación para todos, por el contrario más bien “caminamos para atrás como el cangrejo”.Insisto hemos sido gobernados por una clase política-empresarial que es como el rastrillo, halan solo para ellos.

Por lo que ojalá las ciudades-modelo que propone la actual administración sean en realidad un modelo de ciudades, donde haya libertad, trabajo digno, educación, salud, vivienda que tanto hacen falta al pueblo hondureño.

Sin embargo, yo diría como Omar Rivera ¿por qué no construimos un país modelo?

 

Dejar Comentario